Defender la vida y denunciar la violencia le valió la muerte a Mons. Óscar Romero en El Salvador, en el contexto de la violencia política que sufría ese país en los años 70 y 80. Aún después de su asesinato su mensaje por la defensa de los derechos humanos sigue vigente en la Iglesia latinoamericana. Este año se dio la noticia de su santificación.
Este martes 27 de marzo la Comisión de Justicia Social, oficina de la Iglesia Católica para el trabajo de promoción, educación y defensa de los derechos humanos en la diócesis de Chimbote, desarrollará el conversatorio “San Romero de América en la Iglesia de hoy”, en su local institucional (Av. E. Meiggs 570) a las 6:30 p.m.
El objetivo de la actividad es repasar y reflexionar sobre el trabajo como defensor de los derechos humanos que Mons. Romero asumió en su país (El Salvador) y al mismo tiempo el significado de su martirio para la Iglesia chimbotana.
El conversatorio contará con la exposición del padre Juan Anguerry, OP. (Parroquia San Pedro-Chimbote) y los comentarios de la Hna. Hirayda Blácido, CCVI. (I.E. Pedro Pablo Atusparia), Edwin Jara (seminarista), la abogada María Alejandra Loyola y Richard Ibarra (Cinequanom).
Apreciados amigos,
Un incidente ocurrido en Arequipa hace pensar sobre cómo se presenta el racismo y cómo se debería enfrentar.
Un saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo Reflexiones Peruanas N° 610
RACISMO EN EL BAUTIZO
Wilfredo Ardito Vega
La semana pasada un noticiero arequipeño emitió imágenes que generaron fuerte conmoción al mostrar que durante un bautizo en la parroquia de Chapi Chico, un sacerdote de avanzada edad declara exasperado:
-¡Estos serranos no entienden nada!
Realizadas algunas averiguaciones el sacerdote ha sido identificado como Nelson Marroquín y el incidente se habría producido en el mes de diciembre. Las víctimas del exabrupto habrían sido algunos fotógrafos o camarógrafos. De hecho, en varios matrimonios y bautizos he visto cómo los fotógrafos, en su afán por conseguir la mejor imagen, pueden perturbar la ceremonia, sin que nada de esto pueda justificar un insulto racista.
Cuando vi el rostro indignado de Nelson Marroquín, recordé el bautizo que presencié por casualidad en Ayacucho en octubre pasado. Allí, el altivo sacerdote se dirigía a los asistentes como si fueran una sarta de pecadores permanentes. No había en su actitud arrogante nada parecido a los sacerdotes que suelo ver en las parroquias limeñas, que suelen hacer bromas, contar anécdotas y, en general, tratar cordialmente al público. El oficiante causaba una atmósfera de tensión, al punto que la candidata a madrina desertó en plena misa y las únicas personas que se atrevieron a comulgar fueron los limeños que circunstancialmente estaban en la iglesia.
Mientras normalmente entre los misioneros extranjeros hay una actitud de cercanía hacia la población, en algunos clérigos peruanos subsiste una visión sumamente despectiva, y no ocultan que perciben a los feligreses como inferiores por su grado de instrucción o sus costumbres. Un amigo que fue seminarista me comenta:
-Adentro era un espejo de la sociedad. Se veían los mismos prejuicios racistas y claseistas de afuera.
Según él cuenta, inclusive dentro de la Facultad de Teología, había seminaristas que buscaban hacerse amigos de los sodálites, porque eran blancos y tenían más dinero.
En realidad, si determinados prejuicios no son trabajados, entonces es muy probable que subsistan entre religiosos, profesionales o líderes políticos, aunque normalmente no hay cámaras cuando se sueltan expresiones racistas, como le pasó a Marroquín.
De otro lado, muchas personas han reaccionado irritadas porque el sacerdote también tiene marcados rasgos andinos y no debería entonces calificar como “serranos” a los fotógrafos. El propio arzobispo de Arequipa, Javier Del Río, después de condenar los hechos y decir que “hieren a la iglesia”, añadió que Marroquín no era “gringo para ser racista”. Con esta frase parecería que se cree que el racismo es un “derecho” de los blancos o que hasta sería natural que ellos fueran racistas.
Como hemos señalado en repetidas oportunidades, en el Perú el racismo suele expresarse como autorracismo: es ejercido por las propias personas de rasgos andinos o afroperuanos, hacia quienes se parecen a ellos, pero con quienes se puede establecer algún tipo de supuesta superioridad. En este caso, suponemos, que la superioridad se basaba en ser sacerdote y, acaso, que los fotógrafos eran de rasgos más andinos, probablemente puneños.
A esto se añade que la gran mayoría de habitantes de la ciudad de Arequipa son serranos, independientemente de sus facciones o su apellido, porque Arequipa es una ciudad de la sierra. Sin embargo, muchos arequipeños prefieren negarlo, porque “serrano” es más que un tema geográfico, es una forma de menospreciar al otro por sus rasgos físicos, su falta de educación, sus malos modales. La creencia que el serrano “no entiende nada”, tiene que ver con el estereotipo de que es terco y que muchas veces no entiende castellano.
Ahora bien, resulta interesante la difusión del video, porque esto genera una sanción social para el responsable. Una difusión similar ha tenido hace poco otro incidente que ocurrió en la pizzería San Ceferino, en San Isidro, donde el propietario gritó “serrano” a uno de los cocineros. En ambos casos, las redes sociales se llenan de insultos a los racistas, pero el problema es la tendencia de los peruanos a ver el racismo en “el otro” y no comprender que está dentro de nosotros. Un estallido racista no se basa en una antipatía personal y súbita hacia quien tiene determinados rasgos, sino que refleja un problema social. Debe ser sancionado debidamente, pero no aislado de un determinado contexto.
El arzobispo de Arequipa ha declarado que Marroquín será sancionado y muchos feligreses han aprovechado el incidente para quejarse por sus malas actitudes. Sin embargo, los sucesos deberían ayudar a que la Iglesia Católica tuviera mayor consciencia sobre cómo evitar el racismo y el clasismo dentro de sus propios integrantes. Y esto no es solamente tarea de la Iglesia, sino de toda la sociedad.
ADEMÁS…
-Más de cuarenta personas han fallecido en los últimos días en accidentes de carreteras en el norte del país. En uno de los casos, se trataba de campesinos que viajaban en un camión para cobrar los subsidios del programa Juntos.
-El Poder Judicial dispuso que, en el caso de las víctimas de la violencia política, las reparaciones deben acumularse para las personas que han sufrido varias afectaciones, por la pérdida de varios familiares o por sufrir discapacidad además de la muerte de un familiar. La Defensoría del Pueblo había impulsado esta acción legal.
-Los días jueves 19 y viernes 20 se desarrollará en el Paraninfo Universitario de la ciudad del Cusco un conversatorio sobre Discriminación en los Medios de Comunicación. El ingreso es libre.
-Felicitamos a los estudiantes de la Universidad de Huánuco que vienen laborando arduamente para erradicar avisos discriminatorios.
-Felicitamos a la comisaría de La Libertad, en Chimbote, por impulsar que los policías aprendan quechua para comunicarse adecuadamente con la población. Esta iniciativa debería asumirse a nivel nacional.
-Felicitamos al Consulado del Perú en España por la organización de una actividad sobre la diversidad lingüística.
APORTES Y COMENTARIOS (Sobre la RP 609, referida a la Defensoría del Pueblo)
-Estoy plenamente de acuerdo contigo en lo de la elección de Eduardo Vega como Titular de la Defensoría del Pueblo. Todos conocemos su limpia y comprometida trayectoria (Pablo Zavala)
-Entre ambos candidatos, Eduardo Vega Luna merece por mucho la designación. Confiemos que así sea (Delfín Pino).
-Sin dudarlo. La calidad humana y profesional de Eduardo tendria que ser reconocida para elegirlo como Defensor del Pueblo (Liliana Berta)
-Nadie mejor que Eduardo Vega, por quien tengo gran aprecio y respeto, para ocupar el cargo. En él se unen un alto profesionalismo y profunda humanidad (Laura Vargas).
LA FRASE W:
Quien desee asegurarse de comer en un restaurante donde no existan maltratos racistas, mejor se queda en su casa… aunque allí también podría suceder.
Impacto en Prensa Internacional de la Audiencia de la Iglesia Católica ante la CIDH sobre Industrias Extractivas y DDHH. Valiosa contribución a nuestras luchas.
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EEUU
Iglesia, por primera vez en la CIDH, defiende a los indígenas y sus recursos
19 MAR. 2015
18:12
Religiosos católicos de Latinoamérica, EE.UU. y Canadá acudieron hoy por primera vez a la CIDH para denunciar la vulneración de los derechos de los campesinos y de los pueblos indígenas por parte de las industrias que extraen recursos naturales en América, especialmente en la Amazonía.
En una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los religiosos reclamaron la necesidad de proteger "a los más pobres entre los pobres", que el obispo de la diócesis guatemalteca de Huehuetenango, Álvaro Ramazzini, identificó con los pueblos indígenas.
"Denunciamos el comportamiento irresponsable de las empresas trasnacionales, que en el desarrollo de sus actividades no respetan los acuerdos internacionales, mientras los Estados permanecen pasivos ante las prácticas extractivas", alertó Ramazzini.
"No somos los dueños de la creación, sino sus guardianes y administradores", destacó el obispo, que recordando la doctrina social de la Iglesia dijo que el hombre no puede reducir al medio ambiente a un "objeto de explotación" y debe ser respetuoso con otros hombres y con los animales.
El purpurado incidió en que la responsabilidad sobre los daños a la naturaleza o a los derechos de los indígenas viene tanto de parte de los Estados que acogen a las empresas extractivas, como de los cuales proceden las compañías, entre los que citó a Canadá y EE.UU.
Al respecto, el presidente de la Comisión de Justicia y Paz de Canadá, Donald Bolen, expresó el compromiso de su Iglesia para hacer llegar al Gobierno canadiense las denuncias sobre los daños al medioambiente y mostrar las consecuencias a las industrias mineras.
De esta forma, el arzobispo de Huancayo, en Perú, Pedro Barreto Jimeno, destacó la "seria" preocupación de la Iglesia católica sobre las consecuencias de la extracción de recursos naturales, de las que los religiosos son testigos en primera línea.
"Somos testigos cercanos del aumento de las enfermedades graves de las poblaciones indígenas a causa de los gases y de la destrucción de la naturaleza", señaló el arzobispo, que también preside el Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Citando unas palabras del papa Francisco, recordó que si bien "el orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la Política, la Iglesia no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la Justicia".
Los religiosos incidieron en la gravedad de algunos casos en Brasil, Honduras, México, Perú y Ecuador, país que citaron para hablar del Parque Nacional Yasuní, una reserva de la biosfera envuelta en polémica por el anuncio de la explotación de petróleo en una de sus zonas.
Mauricio López, de la Red Eclesial Pan Amazónica, llamó la atención sobre la situación del Amazonas, que "requiere una respuesta urgente" por la vulneración de derechos humanos de los pueblos que habitan los territorios que comparten la selva tropical.
Para proponer soluciones, la Iglesia entregó un informe en el que se destacan como prácticas usuales de los Estados la criminalización de la protesta y las agresiones a los defensores de derechos humanos, así como el crecimiento de la conflictividad social como consecuencia de las extracciones de recursos naturales.
Tras escuchar a los religiosos, los comisionados expresaron su emoción por lo que la presidenta de la CIDH, Rose-Marie Antoine, consideró "un momento histórico".
"Es la primera vez que vienen tres conferencias a la comisión en un tema que refleja la importancia crítica, la afectación al medio ambiente y a los defensores del medioambiente de la industria extractiva", dijo a Efe el secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza.
Icaza, que estuvo presente en la audiencia, consideró que la asistencia de los obispos lanza un mensaje "muy importante" sobre la valía de la CIDH, que hoy ha dado la bienvenida a un nuevo actor social.
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De izquierda a derecha: Timothy P. Broglio (Arzobispo Castrense de los EEUU, Conferencia Episcopal de EEUU); Álvaro Ramazzini (Obispo de Huehuetenango, Guatemala); Pedro Barreto Jimeno (Arzobispo de Huancayo-Perú, Presidente del Dpto. de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano); Roque Paloschi (Obispo de Roraima-Brasil y Representante del Cardenal); Donald Bolen (Presidente de la Comisión Justicia y Paz, Canadá) Foto: CIDH
Obispos latinoamericanos piden al papa que visite la CIDH en su viaje a EEUU
Obispos latinoamericanos han pedido en una carta al papa Francisco que visite la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su viaje a EE.UU. en septiembre de este año, confirmó hoy uno de los signatarios en Washington.
Agencia EFE | 19 de Marzo de 2015
Washington, 19 mar (EFE).- Obispos latinoamericanos han pedido en una carta al papa Francisco que visite la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su viaje a EE.UU. en septiembre de este año, confirmó hoy uno de los signatarios en Washington.
"El papa recibió la carta con mucha alegría", explicó a Efe uno de los firmantes, Pedro Barreto Jimeno, arzobispo de Huancayo, en Perú, y presidente del Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Junto a otros religiosos latinoamericanos, estadounidenses y un canadiense, Barreto intervino hoy en una de las audiencias que la CIDH celebra esta semana para evaluar el estado de los Derechos Humanos en el continente americano.
Al final de la audiencia, en la que la Iglesia dio su visión sobre los efectos de las industrias extractivas, Barreto se dirigió a los comisionados para pedirles que le indicarán cuál era el mejor momento para dar "una buena noticia".
Entonces, expuso que él y el cardenal brasileño Claudio Hummes viajaron a Roma para reunirse con el sumo pontífice, el primero de América Latina, y hacerle entrega de una carta en la que le solicitan que visite la CIDH durante su visita a Washington, una de las posibles paradas de su viaje a Estados Unidos.
"Estoy seguro de que el papa hará algún pequeño cambio. No lo puedo asegurar porque eso ya está en manos de ellos, pero he hablado con la presidenta de la CIDH, Rose-Marie Antoine, para pedirle que nos refuerce y el papa pueda venir aquí", explicó el obispo.
"Estoy seguro que el papa, que aboga por los derechos de los más humildes, puede hacer mucho por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", destacó.
El obispo mostró a los comisionados la carta y una fotografía en la que aparecen él y el cardenal Hummes entregando la misiva al papa Francisco en Roma.
En declaraciones a Efe, el secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza, dijo que el papa será "bienvenido" y consideró "una agradable sorpresa" la noticia que dieron los religiosos al final de la audiencia.
"El papa viene de un contexto latinoamericano, vivió en carne propia las dictaduras. La Iglesia en América Latina jugó un papel determinante en materia de derechos humanos. Muchos monjes, monjas, hicieron un gran trabajo. Lo que se hizo en Chile por ejemplo. Unos grandes defensores", destacó el secretario ejecutivo.
Icaza explicó que ahora, muy probablemente, lo que hará la CIDH será someter la noticia a conocimiento de las instancias pertinentes del organismo para ver si se formaliza también por parte de la Comisión la disposición de recibir al papa.
Durante su primera visita oficial a Estados Unidos, el Santo Padre participará en el octavo Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Filadelfia, del 22 al 27 de septiembre de 2015. EFE
Participar del proceso político previo a las elecciones del 5 de octubre es necesario para todos y todas quienes pertenecemos a la provincia del Santa.
Es por eso que la Delegación de Pastoral Caritativa y Social de la Diócesis de Chimbote nos presentar "La Semana Social Diocesana 2014: Fe, vida y compromiso social". 3 días de exposiciones con especialistas en medio ambiente, trabajo anticorrupción, Iglesia, etc. contando con la presencia de candidatos y candidatas a la Municipalidad Provincial del Santa.
Todos y todas estamos invitados e invitadas. Martes 23, miércoles 24 y jueves 25 en Pablo VI desde las 6:00 p.m.
El Obispo de la Diócesis de Chimbote, siguiendo el magisterio y testimonio del Papa Francisco, y ante los hechos ocurridos en nuestra región, que lesionan la vida y la institucionalidad democrática, expresa lo siguiente:
1. La solidaridad de la Iglesia con las familias víctimas de situaciones de violencia que traen consigo el miedo y la muerte.
2. Nuestra preocupación por el crecimiento de la corrupción y sus secuelas en las instituciones creadas para defender y garantizar los derechos de las personas.
3. Nuestra indignación porque se evidencia un poder que genera miedo, silencio cómplice e intriga.
4. Nuestro compromiso de apoyar a quienes trabajan por encontrar la verdad y la responsabilidad de quienes actúan de manera criminal y despiadada. Así mismo acompañar a los que trabajan para saber qué mecanismos operan esas decisiones y en qué niveles de responsabilidad se encuentran.
5. Valoramos la respuesta del Estado Peruano para investigar los hechos ocurridos, desde un trabajo intersectorial y articulado, sin dejar de manifestar el descrédito de las instituciones que no ayudaron a nuestra región y a su gente.
Por lo expresado, hacemos el llamado:
1. Al Estado peruano, para que a través de sus instituciones tutelares, realice una profunda investigación que permita conocer la verdad de lo sucedido, identificando las responsabilidades individuales de quienes cometieron delitos e inclusive de instituciones que lo permitieron.
2. A la sociedad, a trabajar por la paz y la justicia, con la verdad y la honestidad, donde la persona humana sea el centro y el fin supremo.
3. A los políticos y candidatos que participarán en el próximo proceso electoral, para que tengan en cuenta la ética y el bien común y se comprometan a servir y no servirse de un cargo o responsabilidad pública.
4. A los medios de comunicación, que comuniquen vida y esperanza y contribuyan con informaciones veraces que ayuden a encontrar la verdad.
5. A los católicos y hombres y mujeres de buena voluntad a afirmar nuestro compromiso a favor de la vida y la verdad.
Nos toca asumir el compromiso de trabajar juntos en la recuperación de la esperanza de nuestro pueblo a fin de seguir construyendo, desde Ancash, una nación fuerte, justa, fraterna y solidaria.
“El juicio de Nüremberg”, obra presentada el reciente fin de semana por la Facultad de Derecho de la PUCP, expresamente conduce a pensar cómo el hábito de la tolerancia con el mal nos mueve a una primera reacción de indiferencia hacia él, y después a su aceptación y a la participación en él.
En el Perú, es para muchos muy claro que vivimos un clima de exclusión, encubierta de una notoria prescindencia de los que consideramos “diferentes”, así como de una creciente tendencia al consumismo. Eso, vinculado a las graves secuelas del conflicto armado interno (mayo 1980 hasta fines del siglo XX), ha generado una inusitada violencia que produce una gran inseguridad.
Frente a este ambiente, se me viene a la memoria un texto del más antiguo de los Evangelios, que ahora me limito a presentar en su primera parte: “Al llegar el sábado, entró Jesús en la sinagoga, y se puso a enseñar. Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Marcos 1,21-22). Escribas y Jesús tenían, de hecho, funciones de “maestros”, pero mientras que los primeros reclamaban –de una u otra forma- que les fuera reconocida una autoridad vertical, Jesús, simplemente “tenía” esa autoridad, era “autor” de su propia enseñanza acerca de Dios. Otros muchos textos lo muestran cercano a la gente –en su mayoría pobres, campesinos o trabajadores manuales (“gente de la tierra”)- a los que la sociedad de entonces trataba como pecadores y aún como pecadores públicos.
Modificar comportamientos y actitudes
Traer a colación este texto y la actitud de Jesús tiene mucho que ver con Francisco, el obispo de Roma, que desde allí es el eje de la comunión eclesial. Si algo llama la atención en él, es que se comporta con toda naturalidad, se reconoce como un ser humano cualquiera, incluso como un pecador, que se acerca al confesionario como cualquier creyente.
Jesús, y Francisco como seguidor de Jesús, llaman a la Iglesia y a todos los auténticamente cristianos a modificar comportamientos y actitudes, a acercarse fraternalmente a todas y todos, en especial a los menos útiles e “interesantes”, a niños y ancianos, a migrantes y enfermos, a presos y habitantes de barriadas, etc. Llama a aproximarse a toda persona, sin exclusión, con la fuerza de la misericordia y de la ternura y, cuando alguien se reconoce pecador -¡ojo!, no psicológicamente culposo- invita a disponerse al cambio de conductas y de orientación de vida.
¿No es acaso esa conversión algo que necesitamos realizar con urgencia en nuestra convivencia nacional, desde arriba y desde abajo, como base de una reacción frente a la violencia y a su partera, la indiferencia ante los otros seres humanos?
En
el marco del 35 aniversario de la Comisión de Justicia Social y para rendir homenaje a la Declaración
Universal de Derechos Humanos, dos acontecimientos que deben ser evocados con
aportes que enriquezcan el espíritu y contribuyan al entendimiento entre los
seres humanos,nuestra
instituciónconvoca a todas las
personas interesadas a participar en el concurso de narrativa breve (testimonios) “Quehacer de
la Iglesia Local y la defensa de los derechos humanos”.
Se recibirán los trabajos hasta el 30 de noviembre,
y la premiación se llevará a cabo el día 10 de diciembre, Día Internacional de
los Derechos Humanos.
La Conferencia de Religiosos del Paraguay (Conferpar) ha criticaba la manipulación
de los medios de información “por sectores que buscan provecho político,
impunidad y de mantenimiento de estatus que beneficia sus intereses personales
o corporativos”.
Después de conocida la muerte de campesinos y policías en la Estancia
Campos Morombí, acaecida el 15 de junio, que desató la destitución de Lugo, la
CONFERPAR difundió el siguiente pronunciamiento:
Ante las gravísimas derivaciones que han tenido y
están teniendo los trágicos acontecimientos de muerte de campesinos y policías
en la Estancia Campos Morombí, con el subsiguiente sometimiento a juicio
político del Presidente de la República, y sus consecuencias para el presente y
el futuro de la vida social y política de la nación, la Junta directiva de la
Conferencia de Religiosos del Paraguay (CONFERPAR), manifiesta cuanto sigue:
Desde nuestra visión cristiana el uso de la violencia
y el crimen nunca serán aceptables como medio para alcanzar reivindicaciones ni
defender intereses. Lamentamos la muerte de los campesinos y los policías y
abogamos firmemente por el esclarecimiento de estos hechos, mientras animamos a
todos a seguir trabajando por la paz
como verdaderos hijos de Dios, reafirmamos que la paz querida por Dios no
vendrá del ocultamiento de los problemas sino como fruto de una auténtica justicia social.
Vemos en la raíz de estos hechos la complicidad de los
tres poderes del estado, en el abandono de una reforma agraria integral, en no
haber enfrentado el problema de la distribución de la tierra, sometida hasta ahora
al acaparamiento, a la irregularidad, a la posesión mal habida; en el
encubrimiento sistemático de estos problemas por parte de la justicia y el
parlamento. Mientras los tres poderes
del estado no den una respuesta seria y concertada a este problema, seguirán
cargando sobre sus espaldas con la responsabilidad de la violencia que se
genera al buscar salidas bajo presión con sus impredecibles consecuencias.
Nos llama poderosamente la atención la rápida reacción
de los partidos políticos y sus representantes que han acordado impulsar el
juicio político del presidente en las dos cámaras del Congreso de la Nación,
que aún siendo un procedimiento constitucional, se aplica y se procede de tal
forma, que crea fundadas sospechas de manipulación, afectando gravemente al
proceso legítimamente instaurado por elección popular, como si esta fuera la
salida a nuestros problemas y como si hubiera una responsabilidad unilateral de
los hechos graves que atentan contra nuestra convivencia.
Vemos con preocupación la manipulación de los hechos,
a través de muchos de los medios de comunicación, por sectores que buscan sacar
provecho político, réditos de impunidad y de mantenimiento de un estado de
cosas que favorece a sus intereses personales o corporativos. Vemos a los
partidos políticos más preocupados con defender sus cuotas de poder y con el
reparto de cargos, que buscando una verdadera respuesta a los problemas que
padecemos. Vemos como una falta de respeto a la vida y la dignidad humana que
se usen los hechos de muerte entre hermanos para crear un clima de
inestabilidad, para estigmatizar a campesinos y criminalizar sus
organizaciones, para exasperar a policías y militares, instaurando un ambiente
de terror para disuadir y desmovilizar a los ciudadanos indignados.
Sorprende que los mismos parlamentarios, hace poco
tiempo desprestigiados por sus bochornosos procedimientos ante los reclamos de
la ciudadanía, son ahora los que acusan y se erigen en jueces absolutos,
apareciendo como los defensores de la Patria. Nos da que pensar que con todo
esto, no casualmente, desaparezcan del horizonte los cuestionamientos que han
surgido de la ciudadanía a las listas sábanas, el pedido de juicio político a
los miembros de la Corte, los tímidos avances para la implementación del impuesto
a la renta personal.
Como parte de la Iglesia que peregrina en Paraguay,
respondiendo a nuestro compromiso con Dios y con su pueblo, invitamos a todos a
participar con responsabilidad personal e institucional en la construcción de
un estado de derecho basado en la justicia social, en la inclusión de todos los
compatriotas, en el respeto a la voluntad popular, integrados a la marcha
democrática de las naciones vecinas.
Nos sentimos parte de una Iglesia comprometida con la
paz que brota de la justicia, que abraza con especial predilección a los
más desfavorecidos, e invitamos a todos
los sectores sociales a poner lo mejor de nosotros en la tarea de construir un
país de hermanos, a trabajar por una mayor equidad en la distribución de los
bienes, hacia un futuro promisorio.
La Comisión de Justicia Social de la Diócesis de Chimbote, organismo de defensa y promoción de los derechos humanos en el ámbito local, comunica que, desde el 1º de febrero del año presente, Víctor Mendoza Barrantes está a cargo de la dirección institucional, según decreto 013-2012/OBIS/CH, firmado por Mons. Ángel Francisco Simón Piorno, obispo de la Diócesis de Chimbote.
“Sirva la oportunidad para agradecer el apoyo manifestado a través de - diversas formas- a la labor de la CJS y nuestro deseo de continuar fortaleciendo las relaciones institucionales en beneficio de la sociedad civil", señaló Víctor Mendoza Barrantes.