miércoles, 21 de mayo de 2014

Reconocimiento Ciudadano a Fiscal Nancy Moreno, procurador Asmat y juez Concepción en Jornada Cultural por la Dignidad de Áncash

De izquierda a derecha: Richard Asmat Urcia (procurador anticorrupción),
Nancy Moreno Rivera (fiscal superior anticorrupción), Richard Concepción Carhuancho
(Juez de investigación preparatoria), y Julio Arbizu González (ex procurador nacional anticorrupción).

Con una emotiva ceremonia realizada la noche del día de ayer,  la Fiscal Superior Anticorrupción del Santa, Nancy Moreno Rivera; el procurador anticorrupción del Santa, Richard Asmat Urcia; y el juez del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior del Santa, Richard Concepción Carhuancho recibieron un Reconocimiento Ciudadano a nombre de toda la comunidad chimbotana.

Durante la I Jornada Cultural por la Dignidad de Áncash organizada por la Comisión de Justicia Social y la Red de Ética y Gobernabilidad de la Provincia del Santa se llevó acabo la conferencia del ex procurador anticorrupción nacional Julio Arbizu, quien hizo resaltar la dura crisis social que afrontar  la región Áncash,  tras la escandalosa desarticulación de una red criminal liderada por sus principales autoridades locales y regionales.

Posteriormente, el obispo de la diócesis de Chimbote, Ángel Francisco Simón Piorno, se dirigió al público presente con una frase referente al compromiso ciudadano ante la crisis que atraviesa la región. “… que ese deseo de quienes estamos aquí presentes (en la jornada)  sea de limpiar y a sanar sobre todo las heridas morales  que se han producido en nuestra región”.

Para concluir con la ceremonia la Fiscal Nancy Moreno Rivera agradeció el gesto de la Red de Ética y Gobernabilidad de la Provincia del Santa y la Comisión de Justicia Social, “No sé si me merezco este honor porque solo hice, hago y haré mi trabajo. Si en el camino surgen los inconvenientes sabremos superarlos. Agradezco infinitamente al pueblo de Chimbote… Este homenaje no hace más que comprometerme en la lucha contra la corrupción. Esta tarea no es sólo de los jueces, fiscales, policías y procuradores anticorrupción, sino de todos nosotros”, manifestó.

En la ceremonia  que se llevó acabo en el Auditorio de la Universidad San Pedro estuvieron presentes organizaciones y algunas autoridades locales, así como un auditorio lleno de chimbotanos y chimbotanas que se pusieron de pie y no se cansaron de aplaudir a los tres valientes homenajeados.

Justicia Social Comunicaciones








viernes, 16 de mayo de 2014

El inicio del juicio de Bagua


Paco Muguiro Ibarra, SJ. Para algunos, después de cinco años, todavía no queda claro que los indígenas del país, que lucharon por la seguridad de sus territorios de abril a junio del 2009, tenían razón; y que las leyes que había dado Alan García, aprovechando unas facultades de legislar, otorgadas para facilitar el TLC con EEUU, eran en muchos casos inconstitucionales, y en el 80% no tenían que ver con las exigencias del TLC. Tenían razón los indígenas cuando pensaban que Alan García lo que hacía con esas leyes era poner los territorios de sus comunidades, y los de toda la Amazonía, al servicio del mercado mundial. Del 2004, en que estaba concesionado el 15% del territorio amazónico, hemos pasado al 75%, y se han concedido lotes petroleros por 56 millones de hectáreas. Todos nosotros tendríamos que estar también en esa lucha, porque los nativos defendían nuestros derechos como peruanos/as, ya que con esas leyes “se sustraía del patrimonio de la nación a los bosques” de nuestra Amazonía (La Verdad sobre Bagua). Ya sabemos cómo terminó esa justa protesta: con el saldo de 35 peruanos muertos. Ahora, después de cinco años, se pretende condenar únicamente a los indígenas y con penas que llegan hasta la cadena perpetua, y sin pruebas. Como dice nuestro Obispo, que estuvo cerca de los hechos: “No puede ser que los únicos culpables se encuentren entre los indígenas y que las autoridades del gobierno y de la policía de entonces hayan quedado limpios de polvo y paja, a lo más con una sanción administrativa. No puede ser que los únicos encarcelados… sean tres indígenas, a quienes no les han probado los delitos de los que los acusan. No puede ser que se pida cadena perpetua o condenas gravísimas para quienes, según todos los testigos, su único delito fue reclamar sus derechos y luego tratar de impedir que se derrame sangre inocente en ambos bandos” (Santiago García de la Rasilla Domínguez, SJ, Obispo Vicariato Apostólico San Francisco Javier, Jaén, Junio 2013, en el cuarto aniversario). Este juicio, iniciado ayer, va a hacer historia porque nunca en el Perú hubo un juicio así: primero por el número de muertos; segundo por las circunstancias en que se dieron; y tercero por tratarse del juicio que hace el Perú oficial, el Perú de Lima, al Perú profundo, al de las diversas nacionalidades y culturas. No es el juicio a unas personas, es el juicio a todo un pueblo indígena, que simboliza a todos los pueblos indígenas de la Amazonía. Es el juicio que hacemos a otra forma de entender el desarrollo y a otra forma de vivir y querer vivir en nuestro país. Todos esperamos mucha jurisprudencia y con ella mucha justicia. No sé si en nuestra América Latina se ha dado alguna vez un juicio como este, por eso es que va a hacer historia y vamos a estar en el mirador de todo el mundo. Nuestro crecimiento económico -tan cacareado por Alan García, provocador de este conflicto- sin equidad y justicia, no es desarrollo.

La Periferia es el Centro (La República - 15/05/14)

miércoles, 14 de mayo de 2014

A cinco años del 'Baguazo'

[PRONUNCIAMIENTO "YO SOY BAGUA"]


 A CINCO AÑOS DEL BAGUAZO…


EL COLECTIVO DE LA RED “YO SOY BAGUA” y los ciudadanos firmantes:

Queremos pronunciarnos por un Perú en el que la vida humana y su dignidad se respeten, en el que la labor del servidor público esté orientada al servicio a  los ciudadanos y ciudadanas, sin distinción, y a su desarrollo pleno.

Por un Perú en el que todas las voces sean escuchadas, un país en el que las voces de aquellos que históricamente fueron olvidados y discriminados, las poblaciones indígenas, se tomen en cuenta a través de la consulta previa de las políticas y decisiones públicas que los afecten.

Por un Perú en el que todos los ciudadanos y ciudadanas puedan desarrollarse en armonía con el medioambiente y acceder con justicia a sus derechos.

Por un Perú en el que la justicia nos haga reconciliarnos entre peruanos, en el que los responsables de sucesos como el de Bagua, acontecido el 5 de junio del 2009, con el lamentable saldo de 33 personas fallecidas, 1 desaparecido y 200 heridos (80 de ellos por arma de fuego),  sean debidamente procesados y sancionados.

 A través de este pronunciamiento queremos llamar la atención sobre determinadas situaciones que pueden estar perturbando estos derechos fundamentales establecidos en nuestra Constitución:

- Luego de los hechos acontecidos en Bagua y lugares aledaños, si bien se aprobó la Ley de la Consulta Previa, su cumplimiento aún es mínimo. Invocamos al gobierno a concretar su pronta y correcta aplicación.

-Luego de los hechos acontecidos en Bagua y lugares aledaños, los conflictos sociales relacionados a temas medioambientales siguen siendo los de mayor importancia, según el  Reporte mensual de la Defensoría del Pueblo (63,5% del total de conflictos registrados en marzo de 2014 – Reporte Nº 121). Y ello se debe a una concepción  sobre el país en la cual la prioridad la tiene la promoción de las inversiones extractivas con las menores restricciones posibles. Se piensa que el único rol del estado al respecto es estar al servicio de la misma. Otras prioridades tales como cuidar que la inversión sea ambientalmente sostenible, que respete los derechos ancestrales de las poblaciones indígenas o que posibilite una justa distribución del resultado del crecimiento económico de la última década parecen haber salido de la agenda pública.

- Luego de los hechos acontecidos en Bagua y lugares aledaños se abrieron 7 procesos judiciales, de los cuales sólo uno investiga las responsabilidades de las fuerzas policiales que participaron en el operativo, 6 investigan las responsabilidades de ciudadanos mayormente miembros de pueblos indígenas; y ninguno sobre las responsabilidades de los que ordenaron el operativo desde Lima, con armamento de guerra; a sabiendas que los awajun y wampis habían decidido retirarse el 5 de junio a las 10.a.m.

- Uno de esos procesos es el de la Curva del Diablo en el que están encausados 53 personas para quienes se piden penas desproporcionadas que van desde los 6 años hasta cadena perpetua. La fase oral del mismo se iniciará el 14 de mayo en la ciudad de Bagua.  En las 187 páginas del expediente no hay pruebas suficientes que acrediten los 8 delitos que se les imputan. Pero además las pruebas de absorción atómica que se tomaron demuestran que ninguno de ellos hizo uso de arma de fuego. Por la cantidad de implicados se teme que el juicio dure 3 años o más.  Por ello respaldamos plenamente la invocación hecha por la Defensoría del Pueblo para que  se adopten las medidas necesarias que garanticen el debido proceso a los encauzados. Entre sus recomendaciones figura que se cuente con intérpretes de lenguas indígenas y que la sala judicial se dedique solo a este caso, realizando sesiones diarias que permita que el juicio culmine en un plazo razonable. El Defensor del Pueblo, Eduardo Vega Luna, señala que las medidas propuestas “permitirán reducir los costos de transporte, alimentación y alojamiento de un gran número de personas que deberán viajar desde lugares lejanos e inclusive, permanecer en Bagua durante varios días para participar en el proceso”.

-Luego de 5 años de los hechos acontecidos en Bagua y lugares aledaños los familiares de las víctimas y los heridos, tanto de las fuerzas policiales como de los indígenas y mestizos afectados, aun esperan por justicia.

Exhortamos al Estado y a las autoridades de sus distintos poderes, a realizar una labor que  fortalezca los lazos con los ciudadanos a través de la justicia, el respeto a la dignidad humana, los derechos humanos, los derechos de los pueblos y el desarrollo integral sustentable.



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Para mayor información visite http://derechoshumanos.pe

lunes, 5 de mayo de 2014

viernes, 2 de mayo de 2014

Artículo sobre el Emisor Submarino de Chimbote

TOLERANCIA CERO A LA CONTAMINACIÓN DE LA BAHÍA EL FERROL
Soc.  María Elena Foronda Farro
Instituto NATURA

Chimbote es sin lugar a dudas un puerto estratégico para el desarrollo de la actividad pesquera en el país. En esta pequeña franja costera se desembarcan recursos hidrobiológicos más que en once países europeos juntos, representa el 10% de las capturas a nivel mundial, generando ingresos de  1,800 millones de dólares anuales  según declara sus propias fuentes,  ubicándonos como el principal productor  de harina de pescado en el mundo.

Paradójicamente ese nivel de industrialización  y “desarrollo” no siempre estuvo asociado a prácticas de sostenibilidad ni en la extracción del recurso ni en su procesamiento para producir harina, aceite  y conserva de pescado, generándose crisis como la de 1970, además de los graves problemas de contaminación del aire, agua y suelo, dejándonos un pasivo ambiental de 2.50 metros de materia orgánica en estado de descomposición dentro de la Bahía El Ferrol y severos impactos en la salud de 350,000 ciudadanos.

Al poner en evidencia estos hechos  el Instituto Natura en alianza con ECOSTORM  una organización ambientalista inglesa por la presión mediática y difusión  del video la Codicia Alimenticia en canales de televisión europeos, la Organización Mundial de Productores de Harina y Aceite de Pescado (IFFO)  exhorto a los empresarios pesqueros a implementar tecnologías limpias o  a retirarse del mercado Europeo.

Las empresas asumieron el compromiso, hace cinco años atrás de mejorar sus procesos productivos con inversión en tecnología limpia, reubicación de plantas harineras fuera de la zona urbana a la zona industrial  y la ejecución de un proyecto de tratamiento de sus efluentes industriales, decidiendo la instalación del Emisor Submarino. Este proceso inicio en el 2007  a través del D.S. Nro.020-2007-PRODUCE  a lo que se sumó la promulgación de los Límites Máximos Permisibles  para el sector Pesquero a través del D.S. Nro.010-2008-PRODUCE y la aprobación del PACPE común con RD Nro.095-2010-PRODUCE-DIGAAP, proponiendo que la fecha de FUNCIONAMIENTO del Emisor Submarino  sea el 28 de Abril del 2014. 

Han sido siete años de sendas  reuniones de la Comisión Multisectorial de la Bahía El Ferrol  bajo la conducción del Ministerio del Ambiente  y del Grupo Técnico Supervisor –PACPE liderado por  el Ministerio de Producción y cuando íbamos a presenciar la inauguración del emisor submarino, el proyecto empezó a hacer agua por las razones siguientes: 


  1. De las 39 empresas que iniciaron este proceso, a la fecha solo 16  han cumplido con el pago del 100% de  sus  desembolsos  para el funcionamiento del Emisor común y son pocas las que han culminado su PACPE individual, es decir no cuentan con tecnología limpia
  2. Desconocemos las diferencias de fondo del sector empresarial conservero, harina residual e industrias harineras, que iniciaron y asumieron formalmente hace siete años el compromiso de resolver el problema de contaminación industrial en la Bahía generados por sus operaciones ineficientes.
  3. Débil vigilancia e incidencia del sector regulador para exigir el cumplimiento de los plazos asumidos y aplicación de las normas ambientales, el  Ministerio de Producción y el Ministerio del Ambiente, han sido muy flexibles en el monitoreo y acuerdos para el cumplimiento de los compromisos de la totalidad de establecimientos pesqueros.
  4. A la fecha las  empresas conserveras no cuentan con Límites Máximos Permisibles. Esto sin embargo no puede ser “pretexto” para no adecuar su tecnología y honrar su palabra es una decisión que los legitimaria más allá de lo que la norma indica, son sus principios, compromiso y amor a esta ciudad  lo que los debe regular.
  5. Hay empresas pesqueras que  honraron su palabra y apuestan por procesos sostenibles dentro y fuera de sus plantas,  han realizado inversiones en tecnología limpia, reubicándose fuera de las zonas urbanas y cumplieron con sus aportes al proyecto. Lamentablemente ese liderazgo positivo ocasiono “incomodidades” al demostrar objetivamente  que si  se podía resolver integralmente los problemas ambientales cuando hay voluntad, capacidad e inversión.

Nuevamente nos encontramos en una encrucijada que debe tener salidas basada en la aplicación de la frondosa legislación ambiental vigente, respetándose el principio de autoridad  y en los tiempos que han sido más que flexibles. Los intereses privados no pueden estar por encima del bien común, tiene que modificarse radicalmente la pésima costumbre de patear para delante, haciendo lobbys, buscando puertas falsas y “arreglos” que no lleven a soluciones integrales.

No se trata de tomar partido, ni usar argumentos trillados para incumplir acuerdos que desde un inicio fueron explícitos: tolerancia cero a la contaminación de la Bahía El Ferrol. Esta es la oportunidad que tiene el sector pesquero de demostrar que tiene capacidad para superar sus diferencias internas y no trasladar facturas a la sociedad civil chimbotana. 

Si se asume dar más plazo (50 a 60 días) debe ser sobre la base del CUMPLIMIENTO estricto de acuerdos y resultados tangibles, basado en el respeto a su compromiso sin DILACIONES estériles, salidas falsas ni imposiciones inviables, eliminar mensajes perversos que invertir en temas ambientales es perder dinero o dejar a miles de personas sin trabajo, esto no es más que  un burdo pretexto para no cumplir con su responsabilidad.

Los ciudadanos no cejaremos en la defensa de nuestros derechos ambientales y trabajamos activamente por la gobernabilidad de nuestra ciudad, con empresarios, gobernantes y ciudadanos con ÉTICA y honestidad, recordando a las autoridades que tienen todos los argumentos para hacer cumplir las normas con eficiencia y sin pretextos. Es hora de actuar.

viernes, 11 de abril de 2014

Podemos, debemos reaccionar


Felipe Zegarra R. (*)

“El juicio de Nüremberg”, obra presentada el reciente fin de semana por la Facultad de Derecho de la PUCP, expresamente conduce a pensar cómo el hábito de la tolerancia con el mal nos mueve a una primera reacción de indiferencia hacia él, y después a su aceptación y a la participación en él.

En el Perú, es para muchos muy claro que vivimos un clima de exclusión, encubierta de una notoria prescindencia de los que consideramos “diferentes”, así como de una creciente tendencia al consumismo. Eso, vinculado a las graves secuelas del conflicto armado interno (mayo 1980 hasta fines del siglo XX), ha generado una inusitada violencia que produce una gran inseguridad.

Frente a este ambiente, se me viene a la memoria un texto del más antiguo de los Evangelios, que ahora me limito a presentar en su primera parte: “Al llegar el sábado, entró Jesús en la sinagoga, y se puso a enseñar. Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Marcos 1,21-22). Escribas y Jesús tenían, de hecho, funciones de “maestros”, pero mientras que los primeros reclamaban –de una u otra forma- que les fuera reconocida una autoridad vertical, Jesús, simplemente “tenía” esa autoridad, era “autor” de su propia enseñanza acerca de Dios. Otros muchos textos lo muestran cercano a la gente –en su mayoría pobres, campesinos o trabajadores manuales (“gente de la tierra”)- a los que la sociedad de entonces trataba como pecadores y aún como pecadores públicos.

Modificar comportamientos y actitudes
Traer a colación este texto y la actitud de Jesús tiene mucho que ver con Francisco, el obispo de Roma, que desde allí es el eje de la comunión eclesial. Si algo llama la atención en él, es que se comporta con toda naturalidad, se reconoce como un ser humano cualquiera, incluso como un pecador, que se acerca al confesionario como cualquier creyente.

Jesús, y Francisco como seguidor de Jesús, llaman a la Iglesia y a todos los auténticamente cristianos a modificar comportamientos y actitudes, a acercarse fraternalmente a todas y todos, en especial a los menos útiles e “interesantes”, a niños y ancianos, a migrantes y enfermos, a presos y habitantes de barriadas, etc. Llama a aproximarse a toda persona, sin exclusión, con la fuerza de la misericordia y de la ternura y, cuando alguien se reconoce pecador -¡ojo!, no psicológicamente culposo- invita a disponerse al cambio de conductas y de orientación de vida.

¿No es acaso esa conversión algo que necesitamos realizar con urgencia en nuestra convivencia nacional, desde arriba y desde abajo, como base de una reacción frente a la violencia y a su partera, la indiferencia ante los otros seres humanos?

(*) Sacerdote y teólogo

La República. 11 de abril, 2014