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martes, 16 de abril de 2019

Solidaridad y compromiso con la Amazonía y la bahía el Ferrol

Iluminados por el papa Francisco en su Mensaje de Cuaresma 2019 y del Documento preparatorio del Sínodo Panamazónico, compartimos el siguiente manifiesto, elaborado por la Delegación de Pastoral Social de la diócesis de Chimbote, para la solidaridad y compromiso ante tantas situaciones sociales, culturales y ambientales que sufre la Amazonía y también la bahía El Ferrol de Chimbote.
Este mensaje fue compartido y leído en la peregrinación al Cerro de la Juventud de Chimbote (13 de abril, 2019).


SOLIDARIDAD Y COMPROMISO CON LA AMAZONÍA
Y LA BAHÍA EL FERROL DE CHIMBOTE.
HACIA EL SÍNODO PANAMAZÓNICO

Al Pueblo de Dios de la diócesis de Chimbote, en particular a sus jóvenes.
A toda persona de buena voluntad.

Hoy, como católicos, participamos en el Vía Crucis disponiéndonos a vivir la Semana Santa, reafirmando la fe y la esperanza que profesamos en Cristo Jesús, quien permanentemente asume nuestros pecados, nuestros dolores y angustias, y transforma la oscuridad de la muerte en aurora de vida.

En este acto de fe en el que contemplamos el rostro sufriente del Señor, queremos estar en comunión con tantos hermanos y hermanas que cargan una pesada cruz en nuestro Perú, siendo particularmente solidarios con los más olvidados y marginados.

A la luz del mensaje cuaresmal del papa Francisco y preparándonos para la celebración del “Sínodo PanAmazónico” queremos manifestar nuestro compromiso en la labor de detener la contaminación de nuestra bahía El Ferrol. Asimismo, reafirmamos nuestro profundo sentido de fraternidad y comunión, con nuestros hermanos y hermanas de la Amazonía, quienes históricamente han sido despreciados, invisibilizados y excluidos a todo nivel.

En comunión con la creación y los hermanos y hermanas de toda la Amazonía, manifestamos lo siguiente:

1. Pedimos perdón por nuestra indiferencia y silencio ante el abandono y exclusión que han sufrido los pueblos amazónicos y la biodiversidad que habita en nuestra bahía El Ferrol.

2. Nos alegra y celebramos que nuestra Iglesia universal y nacional, en comunión con el papa Francisco, haya puesto los ojos en la Amazonía y nos llama a todos y todas a una verdadera conversión ecológica.

3. Estamos dispuestos a escuchar su voz silenciada a lo largo de la Historia. Queremos prestar oídos al grito de la Amazonía, tanto a la Humanidad como al Creador y a la Iglesia. A través suyo, queremos escuchar también la voz de la tierra, del bosque, de los ríos y de nuestra maravillosa bahía.

4. Rechazamos la deforestación de sus bosques, la contaminación minera de ríos y cochas, la trata de personas en todas sus manifestaciones y la sistemática pérdida de sus territorios, así como las malas prácticas de quienes siguen contaminando y dejando contaminar nuestra bahía.

5. Reconocemos a los pueblos indígenas como los custodios ancestrales de la selva y sus recursos. Asumimos lo dicho por el papa Francisco: “necesitamos de su sabiduría y conocimiento para poder adentrarnos, sin destruir, el tesoro que encierra esta región”.

6. Somos conscientes de los atropellos e injusticias que se cometen contra los pueblos originarios, contra sus culturas y sus territorios. Manifestamos que sus causas y luchas son también las nuestras, abriendo nuevos caminos para lograr ser una Iglesia con rostro amazónico.

Por todo ello, nos comprometemos a seguir y promover lo que señalaron nuestros pastores en el Documento final de Aparecida N° 470: “Como discípulos de Jesús nos sentimos invitados a dar gracias por el don de la Creación, reflejo de la sabiduría y belleza del Logos creador. En el designio maravilloso de Dios, el hombre y la mujer están llamados a vivir en comunión con Él, en comunión entre ellos y con toda la creación. El Dios de la vida encomendó al ser humano su obra creadora para que “la cultivara y la guardara” (Gn 2, 15)”.

Santuario Señor de la Vida – Chimbote, 13 de abril de 2019  
Delegación de Pastoral Social de la diócesis de Chimbote.


martes, 19 de septiembre de 2017

Mensaje del Papa para la I Jornada Mundial de los Pobres



¡No amemos de palabra sino con obras!
El Papa Francisco ha instituido la Jornada Mundial de los Pobres. Se celebrará por primera vez el domingo 19 de noviembre. Aquí el mensaje para esta fecha.




Página oficial de la jornada: www.jornadamundialdelospobres.com

viernes, 20 de enero de 2017

lunes, 11 de agosto de 2014

Sensibilidad para con los que sufren

UN INDICADOR PARA MEDIR  LA POBREZA O RIQUEZA ESPIRITUAL, CULTURAL Y HUMANA HOY: NUESTRA SENSIBILIDAD PARA CON LOS QUE SUFREN

“Que quieren que haga por ustedes. Señor, que se abran nuestros ojos”, le rogaron los dos ciegos. Conmovido Jesús les toca los ojos y al instante recobraron la Vista. (Lucas 18:35-43)

1.-Hace poco una periodista reflexionaba en torno a la terrible tragedia de la guerra en la franja de Gaza, dolida por la muerte de tantos niños que ya sobrepasan los  cuatrocientos, escribía indignada por la sobreexposición morbosa de las terribles imágenes, decía: "Los niños de Gaza están muertos y me basta con ver a mi hijo, para imaginarme lo insoportable que sería encontrarlo herido. Los niños de Gaza están muertos y no se merecen que los lancen como misiles en las redes sociales, hasta convertirlos en una imagen más a la que nos terminaremos acostumbrando”. Afirmación cuestionadora que deja en evidencia esta alarmante situación: “la pérdida de la sensibilidad natural frente al sufrimiento ajeno, hasta el punto de hacer mero espectáculo”.

2.-Algo similar expresaba afligido el  Santo Padre Francisco al inicio de su Pontificado en su visita a  Lampedusa: “Siento una espina en el corazón que me causa sufrimiento. He sentido que debía venir aquí hoy a rezar, a realizar un gesto de cercanía, pero también a despertar las  conciencias para que lo que ha sucedido no se repita, no se repita, por favor, decía. Estamos desorientados, ya no somos capaces ni siquiera de custodiarnos unos a otros. Miramos al hermano medio muerto en el borde del camino, quizá pensamos “pobrecito”, y continuamos por nuestro camino, no es tarea nuestra, insensibles a los gritos de los demás, vivimos en pompas de jabón, en la ilusión de lo fútil, de lo provisorio. Yo quisiera que nos hiciéramos una pregunta: “¿Quién de nosotros ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Quién ha llorado por estas personas que estaban en la barca? ¿Por las jóvenes mamás que llevaban a sus niños? ¿Por estos hombres que deseaban algo para sostener a sus propias familias?. Somos una sociedad que ha olvidado la experiencia del llorar, del “padecer con”: ¡la globalización de la indiferencia nos ha quitado la capacidad de llorar!” decía con la voz quebradiza. Frente a esta llamada de atención del Santo Padre e indiferencia social marcada  podríamos preguntarnos además ¿Quién ha llorado por esos 60 000 mil peruanos muertos durante la década de los años 80 y 90 según la CVR, por esos más de 100 muertos caídos por la delincuencia en Ancash, por  sus familias. Algo pasa. Aun salvando algunas expresiones públicas de solidaridad, la mayor parte de instituciones sociales guardan silencio ¿porqué? ¿Quién ha hecho algo por esas familias enlutadas por la violencia y crimen en Ancash y en el Perú?

3.-Cuan bien haría que así como se hacen estudios serios para ver el índice de pobreza o de crecimiento económico se hicieran también índices, para medir  la pobreza espiritual, cultural y humana de nuestra gente. 

4.- ¿Cómo explicar esto o cual es la causa de este fenómeno?
 La Iglesia maestra en humanidad, nos enseña en boca de Juan Pablo II modelo de fe y santo, que asistimos en este tiempo a una pérdida del sentido de pecado, en donde la gente  ya no sabe que es bueno y que es malo, que construye al hombre y que lo destruye. La libertad mal usada nos dice el Papa Santo, ha oscurecido el corazón humano, debilitado la voluntad y  desordenado los afectos. En cierta forma aunque imperceptible nos enseña la Iglesia que este mal del corazón, tiene también  una forma de solidaridad ya que abraza a todo el género humano, así si hablamos de la comunión  de los santos, hemos de hablar de la comunión de los pecados, en este caso del pecado de la indiferencia producida por esa insensibilidad insana de un corazón cerrado.

5.- ¿Qué hacer para salir de esa insensibilidad de corazón, practicada incluso en la familia?  
Guardar un santo respeto por el sufrimiento ajeno, porque así como sufro sufren también otros, que me piden solidaridad, una oración de corazón.
Buscar el ponerme en paz o reconciliarme para recuperar el orden perdido ante el Señor y los hermanos y no caer en ese mal que nos desborda, la indiferencia. Como decía un buen amigo el Padre Jaume Benaloy hemos de “ponernos en Paz, porque quien no tiene paz, no puede pronunciarla bien ni mucho menos contagiarla a su alrededor. Paz en el corazón!! Para que así sea posible la paz en las familias, en las calles, en el trabajo, en los barrios, en los pueblos, entre los países”. 
Busquemos siempre vivir conectados con la realidad, salir de ese individualismo insano que no deja que el corazón abrase a todos, se exprese y encuentre la verdadera paz, que el Señor toque con su santo Espíritu nuestros corazones y nos de sensibilidad, seamos solidarios ante sufrimiento de los demás.

P Alex.

viernes, 27 de junio de 2014

Solidaridad con Hermanas Dominicas en Irak

jueves, 26 de junio de 2014

Queridas Hermanas, Hermanos, y Amig@s,

Nos gustaría escribir una actualización sobre la situación en Karakush, Irak.  Probablemente saben que ha sido conflictos en el lugar.

En primer lugar, Karakush – Baghdeeda es 30 km al noreste de Mosul.  Hay alrededor de 40.000 personas cristianas viviendo por allá.  Es la comunidad cristiana más grande en Irak.  Ayer, el 25 de junio, un combate comenzó entre ISIL y el ejército kurdo a las 4 pm, y no ha parado desde entonces.  Las fuerzas de combate están puestas en lados opuestos del Karakush, disparando cañones de un lado a otro, con casas civiles en medio de ellos.

La mayoría de la gente salió buscando refugio en los pueblos cerca de Karakush como Dubok y Erbil, y otros lugares.  De hecho, hay menos de 100 que se quedan, incluso el Obispo y algunos sacerdotes en Karakush.  La gente es muy asustada.  Ha salido dejando todas sus pertenencias.  Ni sabe por donde ir, o cuando pueda retornar a sus hogares, si eso llegara a suceder.

En cuanto a las hermanas (Dominicas de Sta Catalina de Siena), todas hemos salido hoy día, el 26 de junio, y eramos casi las últimas en salir.  Eso es nuestra segunda vez en dejar nuestro hogar en las últimas tres semanas.  Estamos en lugares seguros en nuestros conventos en varios lugares.  Gracias a Dios.  Hemos estado visitando a algunas personas que no tuvieron donde ir y se pusieron en escuelas cercanas.  Salieron con casi nada y tienen casi nada.

La iglesia está proporcionando alimentos y colchones para dormir en las escuelas públicas.

La situación es muy difícil.  Todas las negociaciones fallaron entre los dos grupos.  El gobierno no está participando en nada.  No sabemos, realmente, quien tiene la responsabilidad por lo que está pasando.  Los medios de comunicación no están diciendo nada sobre la situación, que, realmente, no está justo.  Desde ahora, hemos escuchado que el ISIL y el ejército kurdo han comenzado su batalla de nuevo después de haber parado por unas horas dando tiempo para la gente a abandonar la ciudad.

Les pedimos que recen por nosotr@s. Es difícil rezar cuando vives en una situación tan volátil, pero creemos en sus oraciones.

Maria Hanna OP
Y las Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena, Irak


Letter from Iraq